Natural de la francesa isla de la Reunión, al sur del océano Índico, Audrey Ismaël (1983) es una cantautora y compositora de marcada identidad isleña, ya que, según ella misma ha declarado, su inspiración musical proviene del característico sentido del ritmo cultivado en su tierra natal. De formación autodidacta, fundó junto a la después cineasta Vanessa Filho un grupo indie-pop de efímera vida, Smoking Smoking, con el que editaron un solo álbum, It’s all about love, y cuyo atractivo diseño gráfico pretendía recrear la apariencia de una banda sonora cinematográfica —cierta inquietud hacia el medio se respiraba en el ambiente—. Poco tiempo después, Ismaël se encargaría de escribir la música de los dos, a fecha de hoy, únicos largometrajes dirigidos por Filho, Gueule d’ange (2018) y El consentimiento (Le consentement, 2023). Entre ambos títulos, y hasta la actualidad, la compositora ha edificado una sólida y bien nutrida filmografía en Francia, especialmente en el campo de las series de TV, pero creciendo en prestigio durante los últimos años gracias a su participación en varios títulos con presencia en festivales internacionales: El reino de la mafia (Le Royaume; Julien Colonna, 2024) y Diamante en bruto (Diamant brut; Agathe Riedinger, 2024) coincidieron en competición en el Festival de Cannes, despertando, en ambos casos, no pocos elogios hacia la labor de la compositora.
Si bien la música de Audrey Ismaël es abiertamente experimental y pertenece sin ambages al ámbito del diseño sonoro, hay que reconocer que las combinaciones que ofrece entre lo orgánico y lo electrónico denotan una sensibilidad fuera de toda duda, por lo general construyendo atmósferas tensas e inquietantes, aunque nunca exentas de ese raro intimismo capaz de conmover. Tal es el caso de El reino de la mafia, donde con solo un violonchelo y un piano desnudos, a veces ejecutados de forma poco ortodoxa e incluso algo ruda, le basta para crear un abanico emocional tan telúrico como expresivo.