Para componer la música de Familia de alquiler (Rental family, 2025), su directora Hikari ha reunido a dos compositores y artistas visuales sumamente peculiares, el islandés Jon Thor Birgisson (1975), más conocido como Jónsi, y Alex Somers (1984), natural de Baltimore (Estados Unidos), pero mudado a Reikiavik en 2005 para compartir vida y arte con el primero. Somers instaló en 2010 un puntero estudio de grabación en el centro de la capital islandesa, desde el que durante siete años se dedicó a impulsar nuevos talentos nórdicos de la esfera ambient e indie, colaborando de manera continuada con la banda de rock experimental Sigur Rós, que Jónsi ha liderado carismáticamente desde 1994 con sus inconfundibles falsete angelical y vocalizaciones etéreas, así como su exclusiva manera de tocar la guitarra con arco. Jónsi & Alex, como se hicieron llamar en su condición de dúo durante un breve periodo de tiempo, escribieron esporádicamente algunas bandas sonoras para cine y televisión —Un lugar para soñar (We bought a zoo; Cameron Crowe, 2011) o Captain Fantastic (Ídem; Matt Ross, 2016)—, aunque su asociación, tanto profesional como sentimental, se interrumpiera en 2019. Familia de alquiler supone, por lo tanto, un reencuentro promovido por la admiración de Hikari hacia sus trabajos previos.
A fin de retratar el vacío y la soledad inicial del protagonista, los compositores optaron por un enfoque que podríamos definir como de “juguete roto”, utilizando instrumentos analógicos desajustados o en estado precario, que otorgaran al conjunto una sonoridad frágil y vulnerable. En ocasiones, incluso potenciando cierto ruido de fondo característico de tecnologías obsoletas. De este modo, la directora y sus músicos han procurado apartarse de un exceso de sensiblería empalagosa, logrando, finalmente y a medida que las relaciones entre los personajes se consolidan, reforzar las melodías mediante el acompañamiento estable y cálido de las cuerdas.