De verdadero nombre Stephen Michael Feigenbaum (1989), Johan Lenox —cuyo alias proviene de unir a Johannes Brahms con la localidad de Lenox (Massachusetts), sede del complejo musical Tanglewood donde eclosionó su pasión por la música— decidió dedicarse a la composición tras asistir a un concierto del legendario John Williams con la Boston Pops Orchestra. Mientras completaba sus estudios en Yale, Lenox se interesó por las posibilidades de la voz humana y se integró en el reconocido grupo a capela The Yale Whiffenpoofs. Además de escribir música sinfónica y coral desde la adolescencia, Lenox ha colaborado con diversos artistas de la escena pop estadounidense, destacando en 2016 su proyecto Yeethoven, fusión entre la inmortal música de Beethoven y las creaciones del rapero Kanye West, lo que le llevó a aportar después con éxito su vena sinfónica a otros juglares de lo urbano como Vic Mensa, Nas, Teyana Taylor, KayCyy, Ant Clemons o 070 Shake.
Su inquietantemente bella, perturbadora, hipnótica y muy original música para La plaga (The plague, 2025) es la primera banda sonora que realiza para el cine, y supone el reencuentro con su excompañero de Yale Charlie Polinger, con quien ya colaboró durante aquellos años de formación creando partituras vanguardistas para proyectos de teatro experimental. En palabras del compositor: «Tras leer el guion, quedé impresionado por su fuerza primitiva al estilo de El señor de las moscas. Traté entonces de captar ese sentimiento a través de una paleta orgánica de sonidos de percusión, cuerdas y múltiples capas superpuestas creadas con mi propia voz, rememorando mi pasado como vocalista. Antes de haber visto una sola imagen del film ya había desarrollado un buen número de ideas, y cuando el montaje final estuvo listo y se anunció la fecha del estreno en Cannes, me puse manos a la obra y decidí incluir esa incongruente pieza melódica de estilo italiano que se escucha en los créditos finales».