La intersección entre la memoria nacional y la familiar se muestra en este documental que surge de un descubrimiento que realiza el cineasta tras la muerte de su abuelo: un cuaderno con las memorias de su bisabuelo Eloy, aprisionado en Soria durante la Guerra Civil por formar parte de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT).
Al narrar el drama de su bisabuelo, Seca, que sigue en buena parte las líneas cinematográficas de su maestro, José Luis Guerin, muestra en el fílm cómo estuvo internado en el campo de concentración de la ermita de Santa Bárbara, castigado después a tres años de trabajos forzados en Ágreda y, posteriormente, sumido en el ostracismo laboral.
Como consecuencia de todo ello, describe a su abuelo y tía-abuela, todavía unos niños, que se veían obligados a bajar al Duero a pescar cangrejos para venderlos junto al Mercado y sacar un dinero con el que subsisitir.
Siguiendo las huellas de su camino revolucionario, Los cangrejos es un ejercicio de reconstrucción a partir de las voces silenciadas en una región que, aunque lejos del frente de batalla, lleva consigo la herida del olvido y el eco de la represión. (Fuente: Seminci 2025)
«Se trata de una película personal alrededor de la memoria de mi familia durante la Guerra Civil en Soria -afirma el propio Rubén Seca-, y que dialoga en paralelo con la memoria histórica de la provincia. Sé que en el imaginario colectivo está muy anclada la idea de que ya se ha hablado mucho de la Guerra Civil, pero a mi parecer falta todavía mucho por visibilizar. En Soria, por ejemplo, no hubo conflicto armado como tal, sino solamente la represión de unos sobre otros, y esto transforma totalmente también la visión de nuestro conflicto histórico. Porque para que haya guerra civil, tiene que haber dos bandos, pero allí no fue así.«
Y continúa: «La intención principal de la película, es la de filmar los espacios donde sucedieron los distintos acontecimientos históricos en el presente, en su estado actual, y representar algunos sucesos a través de mis propios familiares y otros elementos. Porque lo que sucedió en aquella época, puede suceder de nuevo, y es importante tenerlo presente, especialmente en los tiempos que corren. Mostrar los espacios en su estado actual, mientras se narran los sucesos históricos del pasado, genera esta sensación de realismo inmediato, y de conectar lo que parece lejano con el puro presente.«
Para concluir, «se trata en cualquier caso de una película documental poética y contemplativa, que a través de la narración va construyendo los distintos relatos, a un ritmo pausado, sin prisas. Y que a mi, a nivel personal, me ha ayudado a conectar con el pasado de mi familia. Y a descubrir que el pasado familiar es el hilo invisible que teje nuestra identidad. Pero se trata de una historia particular que termina volviéndose universal, y es por ello que cualquier persona puede conectar con la película.«
Los Cangrejos se plantea como una «intersección entre la memoria nacional y la familiar«. A través de la investigación del director y la reconstrucción de los escenarios donde su bisabuelo fue represaliado, el documental explora el silencio que rodea la represión franquista en zonas alejadas del frente de batalla, como gran parte de la región soriana.
El título de la película remite a una metáfora personal: la familia del director recibió ese sobrenombre por la costumbre de pescar cangrejos de río para subsistir durante la posguerra; más tarde, la introducción de una especie de cangrejo invasor en los ríos simboliza la desaparición del sustento de esos años.
Los cangrejos es un homenaje a los suyos, surgiendo cuando Rubén Seca encuentra en un altillo en casa de su fallecido abuelo Donato un cuaderno con las memorias de su bisabuelo Eloy. La impresión dejada por su lectura y la estupefacción por el desconocimiento de la existencia de esas notas de Eloy (narrando sus amargos episodios en la Guerra del Rif, la Guerra Civil y penurias de la posguerra), se convierte en la obsesión de su biznieto. «Y así surge este trabajo con poso personal, pero que despierta una cercana confluencia con otras muchas familias que sufrieron algo similar, como la mía, alcanzando también una ramificación nacional sobre la memoria histórica en relación a la Guerra Civil en España. Producido en gran parte por Shoji Films (la productora del director), Piensan las manos y Toned Media, con guion del propio director y Eva Pauné, sale a la luz un producto que se empezó a rodar en 2019 y que tardaría casi cinco años en culminarse.» (Estrella Millán Sanjuan)