Miradas de Cine II

Ayer no termina nunca

Como arrojados por el mar



Directora: Isabel Coixet

Guión: Isabel Coixet

Sobre la Obra Teatral de Lot Vekemans

Fotografía: Jordi Azategui

Música: Alfonso Vilallonga

Montaje: Jordi Azategui

Dirección Artística: Cristina Castells

Vestuario: Agnes Bonet

Productores Ejecutivos: Isabel Coixet y Adolfo Blanco

Productores Asociados: Arantxa Roca, Carla Sospedra y Manuel Monzón

Intérpretes: Javier Cámara, Candela Peña, Tamara Cunill, Lucy Tillett, Carla Sospedra


Idioma (VOSE): Español

Duración: 95'

Sesión 15.03.22

España, 2017. El Banco Central Europeo deniega un tercer rescate a nuestro país, expulsado del euro. Hay siete millones de parados. Pero, eh, Messi acaba de ganar su décimo Balón de Oro y se siguen pagando fichajes multimillonarios por futbolistas. Para compensar, una bomba destruye la estatua de Fabra en Castellón… Un hombre (Javier Cámara) y una mujer (Candela Peña) se encuentran en las instalaciones desiertas de un cementerio, después de cinco años separados. El objeto de la reunión es un trámite burocrático, la firma para autorizar el traslado de la tumba de su hijo, porque en el solar del cementerio se va a construir un gran casino.

Los protagonistas son una pareja que primero perdieron a un hijo, después a sí mismos y luego el uno al otro… Creo que en esta vida no hay nada peor que la muerte de un hijo. Hasta la muerte propia, de la cual no soy nada partidario, puede resultar más llevadera, en tanto que uno ya no siente ni padece. Por tanto, estamos ante el mayor dolor que puede afrontar un ser humano. El hijo de la pareja, Dani, murió hace cinco años, con siete de edad. Frente a ese sufrimiento extremo, cada uno ha adoptado uno de los caminos posibles: intentar “superarlo” y pasar página, o quedarse anclado en el dolor de una vida devastada. Él optó por huir: se fue de casa, abandonó sin explicaciones a su esposa una Nochevieja (no quiso, o no supo, o no pudo cumplir su promesa: “Lucharé por ti”), se fue a vivir a Alemania, donde consiguió trabajo como profesor, y ahora tiene otra mujer, espera un hijo, lleva chaquetas de Hugo Boss, canta en un coro de aficionados y hasta planea escribir un libro sobre su experiencia. Por su parte, ella se quedó en España, junto a la tumba de su hijo, no tiene trabajo (era traductora y las editoriales ya no llaman a nadie), vive en su coche y en pisos ocupados, y no quiere ni puede salir del pozo del dolor, reclama su derecho a su dolor. Pero la resistencia de ella también es militancia. Él dice que lo que ocurrió pudo haber pasado en cualquier país y en cualquier momento, pero ella le recuerda que no, que pasó en un lugar y en un momento determinado…

“El duelo es algo que siempre me ha impresionado. ¿Cómo se gestiona el dolor? ¿Dónde está la frontera que separa sumergirse de pleno en el dolor o apartarlo de tu vida? ¿Es más sabio el que huye del dolor que el que lo afronta? Y cuando te sucede una tragedia como la que les sucede a los personajes, ¿cómo reaccionas? ¿Te quedas parado en tu dolor o sales adelante? La película plantea dos actitudes completamente diferentes ante un mismo hecho”. Son palabras de Isabel Coixet, que también reconoce la huella, en su película, de Secretos de un matrimonio (1973) de Ingmar Bergman, en la crónica de la demolición de una pareja que se amó mucho: los reproches, los celos, las cosas que nunca se dijeron, los años sin verse ni hablarse… “Resulta raro que las cosas pasen cuando ya no las necesitas”, reflexiona la mujer.

Al principio de la película, hay un montaje en paralelo sobre la llegada de ambos al lugar de la reunión. Él llega al aeropuerto, alquila un coche, se queda dormido dentro y recibe ofertas de un par de prostitutas (Tamara Cunill y Lucy Tillett). Ella ha dormido en su coche, donde vive, en el solar de un antiguo parque de atracciones, desayuna una cerveza y se asea en los baños de un restaurante. A través de recortes de periódicos y las voces de la radio (Carla Sospedra), recibimos la información sobre la España de 2017 (cinco años en el futuro, desde la realización del film) que hemos resumido antes… Después de ese prólogo, y a partir del momento en que ella y él se encuentran en las instalaciones semiabandonadas del cementerio (están trasladando a todo el mundo), la película mantiene la unidad “teatral” de espacio, con la excepción que comentaremos a continuación, y se desarrolla prácticamente en tiempo real, mientras esperan a ese funcionario-Godot que nunca llega.

Esa “unidad de espacio” se complementa mediante un plano distinto, un mundo paralelo, rodado en blanco y negro en las cuevas de El Bruc. Al principio, ese otro mundo alberga el subtexto de lo que dicen los personajes, lo que están pensando realmente cuando dicen otra cosa (ella empieza llamándole a él cobarde e hijo de puta), pero luego también presenta sus pensamientos, sus recuerdos, sus reflexiones, un mundo del recuerdo y la mente, que va interactuando con el plano “real”. Y al final el blanco y negro cederá el paso a un color sepia-dorado, para lo que puede ser recuerdo o ensoñación, o un atisbo de lo que pudo ser y no fue…

PROXIMAMENTE
Pantalla Grande
El agente Topo

SESIÓN A 28.10.21

Sesión B 02.11.21

PROXIMAMENTE
Ciclo Luis García Berlanga
Esa pareja feliz

Sesión 02.11.21

PROXIMAMENTE
Ciclo Luis García Berlanga
Plácido

Sesión 08.11.21

© Cineclub Uned 1994-2021

info/a/cineclubuned.es - 975 224 411