MENU
Director. Lars Kraume
Intérpretes. Burghart Klaussner, Ronald Zehrfield, Lilith Stangenberg, Jörg Schüttauf, Sebastian Blomberg, Michael Schenk, Rüdiger Klink, Laura Tonker, Götz Schubert, Cornelia Gröschel, Dani Levi.
105 minutos

Alemán



ASESINOS ENTRE NOSOTROS

A finales de los años 50, en la joven República Federal Alemana, los crímenes nazis habían caído en un olvido interesado. Después del final de la guerra, y de los juicios que tuvieron lugar en Núremberg (1945-1946) y en Polonia (1947), los principales jerarcas nazis se habían suicidado (Hitler, Himmler, Goebbels, Goering), habían muerto anteriormente (Heydrich), habían sido ejecutados (Frank, Frick, Jodl, Kaltenbrunner, Keitel, von Ribbentrop, Rosenberg, Sauckel, Seyss-Inquart, Streicher, Hoess), o habían sido condenados a cadena perpetua (Hess, Funk, Speer). Algunos habían escapado (los más buscados: Eichmann, Bormann y Mengele). Pero la cuestión es que cientos o miles de oficiales de rango intermedio, que habían cometido crímenes atroces, no habían sufrido ningún castigo ni molestia. Como observó Simon Wiesenthal, muchos ni siquiera se escondían, ni habían cambiado de nombre; habían vuelto a sus vidas como si nada, y seguían teniendo influencia y conexiones… Contra ese olvido y esa impunidad luchó Fritz Bauer (1903-1968), Fiscal General del Estado de Hesse, que investigó activamente las pistas y testimonios que llevarían a la captura de Adolf Eichmann, e impulsó los que se conocerían como los Juicios de Auschwitz en Frankfurt (1963-1965), en los que fueron juzgados 22 oficiales de grado medio del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau (los principales, incluyendo al comandante Rudolf Hoess, habían sido condenados en Polonia en 1947).

La película empieza con unas imágenes de archivo del verdadero Fritz Bauer, en unas declaraciones en televisión: “Alemania está orgullosa de su milagro económico. También está orgullosa de ser la patria de Goethe y Beethoven. Pero también es la tierra de Hitler, Eichmann, y sus muchos cómplices y simpatizantes (…). Creo que la nueva generación alemana está preparada para descubrir toda la verdad, todo lo que a sus padres aún les resulta difícil superar”. La acción comienza a finales de los años 50: su chófer descubre al Fiscal General Fritz Bauer (Burghart Klaussner) a punto de ahogarse en la bañera. Aunque se ha tratado de un accidente, una mala combinación de alcohol y somníferos, el jefe del servicio secreto Gebhard (Jörg Schüttauff) reporta inmediatamente el incidente al poderoso Kreidler (Sebastian Blomberg), y comprendemos que hay gente influyente a la que le hubiera gustado que se hubiera tratado de un intento de suicidio, una señal de que la presión le está superando (un policía vacía el tubo de somníferos para que lo parezca). Cuando se reincorpora a la oficina, Bauer pregunta a sus reticentes fiscales sobre los avances en las investigaciones sobre Eichmann, Bormann y Mengele. No hay ninguno. Aun así, la persistencia de Bauer inquieta a Gebhardt: “Nuestros amigos no están tranquilos en el extranjero”; pero Kreidler recuerda que Bauer no puede hacer nada, está aislado. Por si acaso, tienen a mano viejos informes sobre la homosexualidad del fiscal. (...)


AMPLIAR (Revista nº23)


Roberto González Miguel

También comentó:
La habitación - Taxi Teherán - El caso Fritz Bauer - The lady in the van - El club - Enrique V - Morir todavía - Los amigos de Peter - Mucho ruido y pocas nueces - Frankenstein de Mary Shelley - Hamlet - Trabajos de amor perdidos - Como gustéis - La flauta mágica - La huella - Una pastelería en tokio - Jiro dreams of sushi - The ramen girl.

© Cineclub UNED | 1994-2017