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Director. Jacques Audiard
Intérpretes. Jesuthasan Antonythasan, Kalieaswari Srinivasan, Claudine Vinasithamby, Vincent Rottiers, Faouzi Bensaïdi, Marc Zinga, Franck Falise.
109 minutos

Francés y tamil



UN TIGRE PERDIDO EN LA CIUDAD

Dheepan contempla deprimido y sin aliento como todo su pasado y su presente arden en una enorme pira de fuego. Cadáveres, ropas y equipamientos paramilitares, se consumen ante la mirada aturdida de un contingente derrotado. Una terrible guerra civil en el norte de Sri Lanka, entre tamiles y cingaleses, se ha llevado consigo a su mujer, sus hijos y todo el bagaje de sueños y esperanzas que le habría deparado una vida normal. Se dice con frecuencia que en una guerra civil nadie gana, pero eso lo dicen los vencedores con escrúpulos morales para tranquilizar su conciencia y justificar la hegemonía. En Sri Lanka los Tigres Tamiles perdieron, implacablemente, sin ni siquiera tener derecho a una derrota digna o una capitulación honrosa. Fueron perseguidos y exterminados, mientras la prensa occidental no les daba más eco que una breve reseña en una alejada página par de los periódicos. Pero Dheepan no llora, es un soldado. Mientras se despoja de su uniforme y sus cartucheras de militar, comprende que su único camino pasa por abandonar la antigua Ceilán y tomar la ruta del exilio que otros, antes que él, tomaron. Se va prácticamente desnudo, no le queda nada; por no tener, ni siquiera tiene identidad. Ese nombre de “Dheepan” no es el suyo. Lo tomó junto con un pasaporte de algún infortunado muerto en la guerra. Para ocultar su condición de guerrillero, le proveyeron de una falsa identidad, una falsa esposa y una falsa hija. Ninguno de los tres tenía nada en común hasta entonces, salvo la necesidad de salvar la vida. Juntos fingirán ser una familia de refugiados en una Europa que ni siquiera sabe de la existencia de Sri Lanka.

En su periplo occidental recorrerá todas las ocupaciones que nuestro primer mundo tiene destinados a los sin papeles. Será uno de esos manteros que pueblan nuestras calles o frecuentan lo locales de ocio ofreciéndonos a los occidentales flores y baratijas kitsch, mientras miran de reojo para evitar caer en manos de la policía. Pasado este periodo de prueba, conseguirán ser realojados en una barriada del norte de París, muy alejada del glamour de la capital y convertida en un auténtico supermercado de la droga. Pero Dheepan se conforma, los camellos le inspiran menos miedo que los señores de la guerra de su lejana isla. Su no-mujer y su no-hija terminan aceptando su nuevo destino, aunque a regañadientes.

Audiard es probablemente el director francés más singular de su país. Combina una temática claramente comprometida con la sociedad en la que vive, narrando todas sus miserias y contradicciones, pero introduciendo la violencia y la muerte como un componente fundamental en su obra. Para Audiard, todo lo que nos muestra el cine puede ser una fiel traslación de la realidad. Sólo hay dos cosas que asumimos que son mentira, que no ocurren realmente: el sexo y la muerte. (...)


AMPLIAR (Revista nº23)


José María Arroyo Oliveros

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